martes, 18 de enero de 2011

Reflexiones nocturnas

Hoy es una de esas noches en las que tienes cosas que pensar, te las tomas con calma, intentas estructurar tus pensamientos y el poco rato te encuentras con que tienes ganas de ir al baño a orinar y esta tontería te a hecho entremezclar los temas y ya eres tan vago que sigues esa linea de pensamientos cruzados sin ton ni son. Pues bien, para mí, es lo mas efectivo, es donde saco las cosas completamente en claro, y esta noche tendré muchas aclaraciones pues el cipote que tengo montado en mi cabeza es de proporciones apocalípticas, casi como un agujero negro de líos que se los va tragando poco a poco, sin prisa pero sin pausa.

Un poco como este blog, es donde pongo mis cosas por escrito para que desaparezcan de mi mente, como reza su título este blog es mi mente, leerlo es tener acceso a mis pensamientos pues no me me corto nada a la hora de escribir aquí, simplemente dejo a mis dedos correr sin mas sobre el teclado.

Bueno, os voy dejando, sed buenos.

domingo, 16 de enero de 2011

Luz de estufa

La habitación estaba completamente caldeada, el cuerpo de ella aun todavía más, casi febril, pese a su ligera desnudez. El se encontraba centrado en su tarea, sin prisa si, pero tampoco sin pausa mientras una anaranjada luz lo iluminaba todo. La respiración de ella era entrecortada, tan apunto de ser rota que a veces no podía remediarlo, la de él era su imperturbable y semiprofunda respiración que tanto le caracterizaba, el cuerpo de ella estaba entrecruzado en la gran cama, el de él aovillado en los escasos huecos y en contacto con su piel.

El calor de la habitación lo daba la estufa junto a la luz anaranjada que casi causaba la parsimonia, la ligera de desnudez era oculta por las gruesas mantas, la tarea era tan fría como calor había en la habitación, escribir en un inerte trozo de plástico llamado ordenador, la entrecortada respiración de ella se esforzaba por romper en ronquidos, el cuerpo se cruzaba, en la diagonal de la cama mientras él, sentado como los indios, se encontraba en una esquina de la misma, tan pequeña que no tenía más remedio que estar en contacto con la piel liada en mantas.

Escribiendo su historia al son de la carretera cercana y los ronquidos mientras su chica dormía a su lado.

THE END

domingo, 9 de enero de 2011

Palabras...

Bueno, palabras, capaces de hacer tantas cosas, tan fáciles de decir, pueden ser tan preciosas como un "te quiero" o tan dolorosas y despreciables como un "hasta nunca". La verdad, la gente suelta todas esas palabras sin siquiera pararse a pensarlas por un momento, no sabes cuanto daño son capaces de hacer.

Siento que esto sea tan corto, pero es lo que hay.

Sed buenos

domingo, 12 de diciembre de 2010

De mis poesías favoritas

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


viernes, 26 de noviembre de 2010

Valla

Me llamo Jorge y soy jugador de rol. Lo digo con todas las letras y sin ningún miedo, pues al fin y al cabo me han enseñado que no es bueno avergonzarse de uno mismo.

Vaya por delante que nunca he creado disturbios en un cementerio, ni he rendido culto a ningún Dios pagano, ni salgo a la calle navaja en mano dispuesto a acuchillar al primer inocente que se me cruce, pero, sobre todo, y lo recalco: no he matado a nadie. Aunque me hagan pagar por ello.

Estoy, perdónenme la expresión, hasta los cojones de comentarios despectivos tan amplios y coloridos como la suma de todos los abanicos de nuestro país. Me han llamado loco, psicópata y satanista, pero la gota que colmó el vaso tuvo lugar el lunes pasado, cuando añadí un adjetivo más a mi colección: asesino. Con todas sus letras.

Les pongo en situación. 10.30 horas de la mañana en un autobús que me conduce a la ciudad en que se encuentra mi Universidad. Como habitualmente suelo hacer, busco algo en mi mochila para leer y, casualidades de la vida, escojo «El juego de rol del capitán Alatriste». En ese preciso momento el hombre sentado a mi lado empieza a ponerse nervioso y en voz muy alta comienza con una retahíla de lindezas tales como: «¡Satánico, apártate de mi lado, asesino!». Ahí comenzó la debacle. El conductor paró el autobús, el hombre y sus seguidores –varios viajantes, monja incluida– se movieron de su lugar hacia otro más seguro y comenzaron las miradas acusatorias hacia mi persona.

Hasta ahí sería algo que vería poco lógico aunque perfectamente normal, uno sabe cómo funciona la sociedad en estos días, pero lo que ya fue el colmo de la gilipollez fue la escena que me encontré al llegar a la estación de destino. Un par de nacionales esperaban a que recogiera mi maleta para pasar el cacheo oportuno y las preguntas de rigor hasta que entendieron lo dantesco e irreal de la situación.

No culpo a los agentes, estaban haciendo muy bien su trabajo, ni al pobre conductor, que intentaba lograr un entendimiento con los viajeros, ni tan siquiera al hombre que comenzó y propició todo desde el inicio.

Sin duda la culpa la tenemos todos. Ustedes y yo. Porque se estila demasiado en estos días hablar de algo de lo que no tenemos ni puñetera idea. De tener prejuicios por tonterías y de empaquetar a la gente en sacos por el color de su piel, su sexo, su condición social, su forma de vestir o por lo que le gusta hacer en su tiempo libre.

Sólo pido –desde el punto de vista más humilde– que la próxima vez que a su lado en el autobús, metro o en la calle se encuentre alguien diferente de usted por cualquier motivo le trate y le mire con el respeto que se merece: el de una persona normal.

El medievo hace seis siglos que se acabó, así que, por favor, enfunden sus espadas, que la cabeza sirve para algo más que para dar pelo.

Artículo original:

sábado, 13 de noviembre de 2010

Sube el volumen por favor, dame más rock´n´roll




Un bar del centro oscuro, música sonando a toda hostia, música que se pierde en las divagaciones de la cabeza, pero entonces el ritmo cambia, todo empieza algo mas tranquilo, pero a la vez consigue subirle el ritmo del corazón, con una cara de felicidad busca a la chica, la encuentra, ella se esta acercando ya a el con la misma cara de felicidad, los pies empiezan a moversele al ritmo ellos solos, la preciosa chica que tiene delante se va moviendo a su alrededor contoneándose coqueta, entonces el ritmo cambia dentro de la misma canción, como si explotasen, entonces ellos dos se vuelven locos, dejan que sus cuerpos decidan que hacer, la gente a su alrededor primero se aparta, "qué hacen estos motivados", pero es entonces cuando ellos se sienten libres, las piruetas empiezan a surgir, se mueven como uno solo, como si él, ella y la música fuesen una única entidad, entonces la canción acaba, el le acaricia el rostro con dulzura y le da un beso en la mejilla.

martes, 9 de noviembre de 2010

De cocinillas a cocinero?

Bueno señores y señoras, ayer hablando con mi padre comentamos la posibilidad de entrar, con un curso, al truculento mundo de la hostelería, como soy un poco cocinillas, muchos de vosotros lo habréis sufrido en vuestras propias carnes o estómagos, vimos como buena la posibilidad de en en alguna de las presagiosas escuelas de cocina de Málaga. Bien esta mañana esa posibilidad ha sido estudiada más a fondo, las escuelas de cocina se han quedado solo en la de "La consula" son dos años de aprender a cocinar de verdad, mientras tanto lo más probable, si no sale curro, es que haga un curso de cocina del SAE, las tardes hasta AGOSTO  pringadas entre los fogones "Hell yeah" que fresquito voy a pasar. La cosa todavía anda un poco en bragas... pero a ver como acaba.