sábado, 23 de mayo de 2009
Tristes alegrias.
Así me encuentro ahora mismo, lleno de tristes alegrías.
¿Cómo puede ser eso? Fácil, la alegría es que por fin tengo posibilidades tangibles de trabajar, una amiga de mi madre me ofreció un puesto de contador de dinero en una empresa pequeña de transporte de fondos, pero a coste de qué, a coste de mi vida estudiantil, cosa que sí, jode, pero lo veo más como dejar una trabajo por otro, y lo que mas me importa y me entristece, a coste de unos sucesos que, milagrosamente, habían aparecido en mi vida.
A costa de mi dojo, lugar donde empiezo a conocer personas interesantes con las que comparto bastantes cosas en común y que quizás podría haber entablado relaciones de amistad con ellos, donde podía descargar todo centrándome solo en como hacer que tal luxación doliese o que tal proyección saliese con el mínimo esfuerzo posible, donde, como dice Kyochi Juan, tengo mi clan samurai, mi clan Takeda, eso me entristece mucho más de lo que la gente que lo veis desde fuera os podéis imaginar, pero como todos dicen el trabajo es el trabajo.
A costa de un Master de verdad, un vieja escuela y encima de los que curran, nada más deciros que solo e jugado una partida, in¡vitado por Carmen, una compañera de dojo, y me eclipso por su forma de narrar, la forma de sus partidas y un detalle importante, masterizaba Advanced Dudgeons & Dragons, o D&D 2ª edición que es lo mismo. Bueno, sabeis que el rol es una de mis pasiones y por eso me jode tener que dejar un juego tonto como muchos podéis pensar.
Una cosa mantengo, Juan, el mismo que el Kyochi del dojo, sigue conmigo apoyándome, intentando como a él le gusta decir sacar el samurai bushi que hay en mi interior y preparándome ya no solo para los exámenes de seguridad, si no un poco más preparando para la vida, lo veo como algo más que el buen hombre que me sigue entrenado gratis o como un amigo, es mi Kyochi al que le gusta hacerme caer medio muerto por el ejercicio, pero que todo lo hace por mi, por mi bien. La verdad es que es una persona muy respetable y siempre contará con eso, espero hacer más salidas semi suicidas a correr campo a través , aunque de esto mejor que no se entere él, pero al fin y al cabo es lo que me queda, de esta series de sucesos que pueden dar un cambio radical a mi vida, y es el desencadenante de todo,
Bueno, dejo de aburriros con mis divagaciones.
Un saludo.
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